Aquí y ahora: mindfulness con género.

No seré yo quien niegue la importancia que tienen las circunstancias vitales que nos rodean, estudié Sociología en la Universidad y soy muy consciente de cómo influyen las condiciones en las que se desarrolla nuestra vida. Sin embargo, también estudié terapia Gestalt y Mindfulness, dos disciplinas que desde distintos enfoques nos conectan con el momento presente. 

Aquí y ahora, justo aquí y justo ahora, ¿cómo estoy? ¿qué siento? ¿dónde lo siento? ¿qué me rodea? ¿cómo me doy cuenta? ¿hay algo más qué no este notando?… podríamos continuar haciéndonos muchas preguntas y todas nos están conectando con el presente, justo aquí y justo ahora.

Significa esto, que no hay que dar importancia a las circunstancias vitales, pues claro que no, al contrario, desde Mindfulness nos hacemos muy conscientes de todo. Nos damos cuenta además, de que muchas veces ocurre lo contrario cuando lo que nos rodea o lo que sentimos no nos agrada, entonces la reacción automática muchas veces es la Huida. Sí, somos grandes escapistas de lo incómodo, de lo desagradable, buscamos continuamente salir de ahí con el placer inmediato. 

Aquí y ahora, significa darte cuenta de eso que no te agrada, pero no para regodearte y revolcarte en el lodo (aunque como dice el maestro Thich Nhat Hanh, recientemente fallecido, la bella flor de loto crece en el lodo, en el fango), si no para sostenerlo sin que acabe contigo y ponerte en una disposición mental, psicológica y emocional que te ayude a salir de ahí. 

Ese es el espacio que abrimos con Mindfulness, el aquí y ahora, abre espacios de libertad individual y colectiva. Abre espacios de consciencia, más allá y más acá de las circunstancias que estemos viviendo, enfermedades, despidos, vejez… las pérdidas nos afligen, nos descolocan. No se trata de recurrir al discurso de la psicología positiva de centrarte en lo bueno que tienes, no, el enfoque de Mindfulness es reconocer lo que te está pasando, lo qué estás sintiendo, abrazarlo para abrir espacio al el aquí y el ahora. Espacios de libertad para notar una respiración y quizás sentir que estas viva notando como dice el maestro Jon Kabat – Zinn, que mientras respiremos siempre hay más bien que mal en nuestro cuerpo. 

Salir a la calle, darte cuenta de que te duele, que a lo mejor caminas más despacio, pero que también puedes mirar al cielo y ver una nube, aquí y ahora, ese instante de plena consciencia. Y así, con paciencia, con una actitud apreciativa hacia la vida, abrimos espacios de libertad, abrimos “claros en el denso bosque de la vida” como dice la maestra Martha Postlewaite en su poema Clearing.

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