El corazón y sus compartimentos: mindfulness con género

Vuelvo a utilizar las palabras que la antropóloga norteamericana de origen vasco, Angeles Arrien, utiliza en su libro “Las cuatro sendas del Chamán”, para reflexionar sobre el corazón y el amor. Nos cuenta Arrien, recogiendo las culturas aborígenes, que el corazón tiene 4 compartimentos: Pleno, abierto, claro y fuerte. Y nos dice también, la importancia que para estas culturas tiene mantener en perfecto estado cada uno de estos cuatro compartimentos. ¿te apetece comprobarlo? pues vamos a ello.

Tener un corazón pleno, se identifica con no hacer las cosas a medias. Es como preguntarnos cada día, ¿estoy dando mi cien por cien en esto?. Y lo que ocurre muchas veces, es que cuando estamos a medias y no “ponemos el corazón en ello”, es porque algo no nos atrae, no nos motiva, nos es indiferente. Claro, la propuesta si estamos atentas y atentos, viviendo con mindfulness, es, pararnos y empezar a ponernos en valor, conectando con la valentía para hacer una valoración de nuestra vida y de cómo nos implicamos o no, en ella. Desde esta pausa consciente podemos incrementar la presencia en la vida y empezar a movernos hacia una vida más plena, con la que nos sintamos más en sintonía.

El corazón abierto tiene que ver con la capacidad de ablandarnos, con la seguridad que da saberte vulnerable y no por ello sentirte débil. Cuando no conectamos con esa paz y serenidad interior que nos empodera, que nos da la seguridad de saber quienes somos, nos sentimos heridos y tenemos miedo a que nos hagan daño, así que solemos ir por la vida protegiéndonos, como a la defensiva, temerosas de ser dañadas y dañados.

El corazón claro es un corazón que sabe que está en el camino adecuado. Es esa sensación de que eres dueña de tu vida y sabes que hacia dónde te diriges está bien para ti.  Cuando tenemos el corazón claro, conocemos cuáles son los valores que nos guían y poco a poco podemos ir haciendo las modificaciones que sean necesarias en nuestra vida para estar más alineadas. 

Y por último y no por ello menos importante, podemos preguntarnos si tenemos un corazón fuerte. Un corazón fuerte nos conecta con la sensación de ser auténticas en nuestra vida, de mostrarnos tal y como somos sin miedo ni culpa. Es conectar con el coraje para dar nuestra opinión, para comunicarnos de manera consciente con los demás y conectar con quienes somos de verdad. 

Poner conciencia a estos cuatro compartimentos del corazón supone comenzar un camino de empoderamiento que nos haga más auténticas, amables, flexibles y sabias.  Cuatro actitudes mindfulneras que podemos entrenar cada día con nuestra práctica formal y con nuestra actividad cotidiana. Viviendo Mindful, viviendo consciente momento a momento. 

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