Más vale pedir perdón que pedir permiso: coaching con genero

May 25, 2016 by Seonline Category: Blog 0 comments

globos

Ya sabéis que el hecho de atribuir frases a determinadas personas es entrar en un mundo incierto y en cualquier caso, es hacer un poco un acto de fe. Pues bien, hablando de fe, hay una frase que se le atribuye a Santa Teresa de Jesús que dice lo siguiente:

“Más vale pedir perdón que pedir permiso”

No es una frase cualquiera y menos si somos capaces de analizarla desde la perspectiva de género.

Lo que viene a decir la frase en un lenguaje de coaching es algo así como: si quieres algo ve a por ello. Pon el foco en lo que quieres, en lo que necesitas.

Mi experiencia como mujer, mi experiencia como experta en género y como coach de mujeres, me dice que nosotras las mujeres tendemos a ir por la vida pidiendo primero y ante todo “permiso”.

Pedimos permiso para ocupar los puestos de responsabilidad, pedimos permiso para hablar en una reunión, pedimos permiso para salir a cenar, pedimos permiso para salir con las amigas, pedimos permiso para darnos un capricho pedimos permiso para….supongo que os suenan los comienzos de frase del tipo: que te parece si, podría, tal vez si pudiese, te viene bien que…qué opinas de, cómo ves que….A mi la verdad es que si. Y daros cuenta de lo distintas que suenan estas otras: quiero, deseo, voy a hacer eso, lo he hecho así, qué te parece, me gusta.

Vamos por la vida muchas veces como si el espacio en el que respiramos y vivimos nos fuera concedido y por ello pedimos permiso. Es como si no nos sintiéramos lo suficiente merecedoras de éxito y de reconocimiento o de capacidad.

Hemos aprendido a estar en la segunda fila. Nos han enseñado a no llamar la atención, a preguntar siempre antes para no ofender, a pensar en los demás antes que en nosotras mismas…..a pedir permiso antes de coger lo queremos.

Fijaos que distinto es el planteamiento opuesto. Cuando te sientes con derecho a estar, a decidir, a existir, a tener éxito, dinero, reconocimiento. Entonces vas a por ello. Porque te sientes merecedora, porque te dices: esto lo quiero, es para mi.

Cuando pedimos permiso, le damos a OTRO el poder de otorgárnoslo o no. Le damos a OTRO el poder de decidir si aquello es para mi o no, si me lo merezco o no.

Por eso, para nosotras las mujeres, es mejor pedir perdón que pedir permiso.

Y a partir de ahora, cuando quieras algo y conectes de verdad con lo más profundo de Tu deseo, ve a por ello, ya tendrás tiempo de pedir perdón si no es apropiado o sientes que te has equivocado, pero NO PIDAS PERMISO.

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