Nada que hacer, ningún lugar a dónde ir

Nada que hacer, ningún lugar a dónde ir, tan solo estar aquí, ahora, en este justo momento, sin añadir nada, sin quitar nada. Estas palabras las escuché hace ya más 6 años cuando comenzaba mis primeros pasos por la senda de la consciencia. Me acerqué al Mindfulness, llena de curiosidad, repleta de ganas de encontrar o quizás, mejor dicho, de encontrarme. Había iniciado hace unos años, una búsqueda interior, (la mejor búsqueda sin duda), sentía la necesidad de conectar conmigo misma de una manera íntima, sin juicios. Mi vida hasta ese momento había sido una vida corriente, con altibajos, cómoda, sin duda, a ratos difícil, sobre todo en esos años cuando conviví con la anorexia en los que me convertí en mi peor enemiga. Luego de mayor, acercándome a los cuarenta, me sentí huérfana, me quedé huérfana y el mundo volvió a llenarse de oscuridad, de incertidumbre, de preguntas sin respuestas. Y esta vez, tenía más recursos o quizás la inteligencia y la aceptación suficiente para buscar ayuda, encontrar caminos, admitir mi ser humano dolido y asustado. Y encontré el mindfulness o mejor dicho, el mindfulness me encontró a mi, y fue un flechazo. Por primera vez en toda mi vida, empecé a estar conmigo misma, desde la aceptación, sin máscaras ni maquillajes, con respeto y amabilidad. Descubrí una manera de amarme completa, sin peros, sin futuros ni pasados, tan solo, en cada momento, momentos en los que acierto y momentos en los que fallo. Descubrí que era capaz de amarme incondicionalmente y desde ahí, poder extender mi amor al universo, dejando que alcance a quien lo necesite. 

Mindfulness es un viaje intimo hacia ti, para conocerte mejor, para amarte, para vivir una vida que es maravillosa, y también finita. Una vida plena que nos ha sido regalada envuelta en el mejor y más bello paquete de Navidad, nuestro cuerpo. Y no tienes que hacer nada especial, no tienes que ir a ningún lado especial, tan solo, aprender a estar contigo, íntimamente, dejando que cada respiración consciente te acaricie, te mime y te sane. 

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