Trabajando el apego: mindfulness con género

El apego es uno de mis puntos débiles. Lo saben bien las personas que me acompañan en los talleres de mindfulness porque casi siempre que surge la oportunidad lo digo. A veces mal-interpretamos el hecho de deshacernos del apego y le damos un sentido de desafección. Nada que ver al menos tal y como yo entiendo que lo trabaja el enfoque de la atención plena o mindfulness. 

El apego tal y como yo lo entiendo, es la falta de espacio entre tú y tu objeto de apego. Es sentir que sin ese objeto de apego, nada tiene sentido. Y podemos estar hablando de una persona o de un resultado concreto. 

Con Ivana

En las cosas del cariño que es donde más estoy trabajando y puedo decir aunque no muy alto por si acaso, que poco a poco voy entendiendo cómo es ese querer sin apego. Sentir que tu hija es lo más bonito que te ha pasado en esta vida y sentir también que ese amor  si además es sin apego, nos abre un espacio precioso para vivirlo en plenitud, sin miedos, sin falsas expectativas o mejor dicho, sin expectativas. Cuando tenemos apego, podemos sentir miedo a perder esa sensación, miedo a qué pasará si ya no me quiere como antes, miedo a que entren otras personas en su vida, miedo a que un día pueda no estar…..miedos y más miedos, inseguridades sin fin, se agolpan cuando el apego hace su aparición.

Como dice Angeles Arrien en su libro las 4 sendas del chamán: “cuando estamos apegados a un resultado particular, tendemos a controlar más que a confiar” Y la base de la vida y por supuesto del amor, es la Confianza. Lo escribo en mayúsculas porque es una de las actitudes importantes del mindfulness. La Confianza abre espacio, la confianza te permite dar y darte sin esperar que vuelva, aunque si te das de manera honesta siempre volverá, quizás no cómo esperabas, pero siempre vuelve.

El apego nos puede hacer perder objetividad, nos conecta con la rigidez. 

Para las mujeres tomar conciencia del apego puede ser fundamental. Saber que podemos querer abriendo espacio, sin perdernos en ese amor entregado. Dando la libertad que a la vez nos otorgamos a nosotras mismas. Es abrir la puerta a un mundo de seres autónomos que toman decisiones sabias. Que abren bien sus sentidos y por supuesto su mente y su corazón. 

En las clases de mindfulness trabajamos con la percepción y nos vamos dando cuenta de cómo ser rígida en un punto de vista, casi siempre hace que pierdas el horizonte, que pierdas todo el espacio libre que hay ante tus ojos. La sabiduría es flexible, es confianza, es mente de principiante y es soltar el apego al resultado, sea este para que te quieran o para que te den la razón…..¿cuál es la diferencia?

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