Estarás conmigo en que la Primavera está llena de cambios. Tras el letargo del invierno todos los seres vivos despiertan. Despiertan los campos vistiéndose con distintas tonalidades de verde y engalanándose con cientos de flores de colores increíbles. Despiertan los arboles llenándose de brotes de vida que los cubrirán de hojas y algunos de ellos se visten con flores para dar más adelante la bienvenida a los frutos.
Porque la Primavera es tiempo de cambios, de renovación, de proyectos. Es una estación llena de vitalidad y nuestra energía puede ser muy potente si sabemos canalizarla y enfocarla para disfrutar de la maravilla que supone renacer.
Tenemos que saber desprendernos de las cortezas y hojas secas que nos queden, sacudirnos el cuerpo, para liberar la mente y prestar atención a todo lo nuevo que se nos presente. Es el momento de hacerse al menos estas 3 preguntas:
¿Estoy viviendo mi vida de una manera plena?
¿Qué puedo hacer para vivir de manera más intensa, para estar más despierta, más consciente?
¿Me comprometo a hacer lo que hay que hacer para conseguirlo?
Son 3 preguntas potentes que requieren pararse un instante para formularlas y mucha atención y auto escucha para responderlas.
Son 3 preguntas que te prepararán para tomar las riendas de tu vida. Son preguntas sencillas que muy probablemente tengan respuestas sencillas.
Porque a veces estamos tan atrapados en nuestra mente que no nos damos cuenta de que las repuestas están en otro lado. Quizás están en ese malestar que no te abandona y que no te deja disfrutar de verdad de un campo en Primavera. Quizás es ese nudo en el estómago que sientes a veces y que no sabes qué hacer con él, ni por qué aparece….quizás son esas palabras que te repites una y otra vez en tu cabeza como si fueran las únicas palabras disponibles para ti.
Y a pesar de todo, la Primavera está ahí fuera, esperando que le abras las puertas de tu corazón y la dejes entrar para inundarte de energía, de fuerza, de amor, de paz, de presencia.

