Este artículo no va de papá Noel, ni de villancicos ni de nacimientos.
Hoy quiero hacerme una pregunta contigo: ¿Cómo puede ayudarme mindfulness en la época navideña?
Y quizás, ya estés leyendo entre líneas y entendiendo la intención que me lleva a escribir sobre ello.
La época navideña puede ser muy complicada. Y vamos a suponer que te agrada, y que no te molestan los excesos, que te gusta estar con mucha gente, ocuparte de los regalos (de todos los regalos), de los menús navideños, de hacerte las uñas, arreglarte el pelo…
Vamos a suponer también, que te encuentras bien de salud, y que tienes más o menos superada la falta de los seres queridos que ya no están contigo. Vamos a suponer que eres adecuadamente feliz.
Pues bien, suponiendo todo eso, la pregunta inicial es todavía pertinente: ¿Cómo puede ayudarme mindfulness en esta época?
No hay una única respuesta, pero establecerte en mindfulness supone mantener la mente corazón muy abierta, cuanto más espacio haya en tu mente corazón, más rápido y fácil conseguirás mantenerte serena, en calma. Y hoy quiero explicarte cómo funciona mindfulness con una historia:
Imagina que llenas un vaso de agua del grifo, de esos que utilizas a diario. Luego abres el bote de la sal y llenas una cucharada sopera, bien colmadita, añades la sal en el vaso de agua y remueves. Si te atreves e intentas beberlo será muy salado y no podrás terminarlo. Sin embargo, si añades esa misma cucharada de sal en un estanque y después de un ratito, llenas un vaso de agua del estanque y lo pruebas, quizás lo notes algo salado, pero puedas beber. Si añades esa misma cucharada de sal en un lago grande, podrás beber el agua del lago sin problema. Moraleja: cuanta más amplitud haya y más agua, menos se nota la sal. Lo mismo pasa con la mente corazón. Con mindfulness vamos ensanchando más y más la mente para que esté menos reactiva. Notaremos las sensaciones, las emociones, pero navegaran en una mente espaciosa, llena de amabilidad. De esta manera podrás atender a todos los comentarios incómodos que escuches en tus reuniones familiares o de amistades. Aceptarás de antemano que los regalos podrán ser criticados, que el menú tendrá pegas y te las comentarán, que quizás, cuando todos canten y brinden en tu corazón aparezca la tristeza…
Cuando nos establecemos en mindfulness podemos vivir plenamente la experiencia del momento sin reaccionar. Si es necesario, muy necesario, responderemos adecuadamente, siempre cuidándonos.
Deseo que puedas ser feliz, estar bien y vivir en paz.
